domingo, 14 de marzo de 2010

InTeRpReTaCiÓn MiTo CoSMoGóNiCo


Aquí podemos ver un claro ejemplo sobre como los Sumerios, no tienen tantos dioses como otras civilizaciones o culturas, para ellos el mundo fue creado por la interacción entre dos principios: el masculino y el femenino y de la unión de esos principios surgieron los primeros dioses. Esos dioses dieron origen a la que ellos conocen como las estrellas y los astros.
Los sumerios se regían por lo que había sucedido en los principios de la vida o mejor dicho lo que había ocurrido desde tiempos mitológicos y no les importa nada más que lo que aconteció. De esa manera el tiempo es algo simplemente que no tiene mucha importancia para ellos solo viven de manera que lo dictarían los dioses y que simplemente necesitan adorar y honrar a sus dioses.

Mito De La CrEaCiOn - SuMeRiOs

Para los sumerios, el origen del mundo era el
resultado de la interacción entre dos principios: el masculino (Apsu) que origina el
firmamento y las aguas; el femenino (Tiamat) la tierra, el barro primordial, del que surgen
las criaturas al principio monstruosas. De la unión de ambos principios nacieron los dioses:
Anu, señor del cielo, Ea que regía las aguas, Enlil la divinidad de la tierra que en la
práctica era la principal porque en sus dominios vivía y prosperaba el país de Sumer. Anu,
Ea y Enlil crearon también los astros y las estrellas y cada cuerpo celeste estaba regido
por un dios. El planeta Venus era el reino de una divinidad Istar que tuvo un papel muy
destacado en las mitologías del Próximo Oriente. El poema sumerio de la creación lo
conocemos a través de una versión posterior e incompleta, en acadio, recogida en siete
tablillas y titulada Enuma eislh. También es anterior otro texto breve e incompleto que
narra el diluvio que hubo en Sumer. En él aparecen los dioses que se nombran en el
poema de la creación y otras divinidades.
Poema de Gilgamés (del
relato de Utanapishtim)
Durante un día, la tempestad del sur sopló, acumulando velocidad
a medida que daba soplos, sumergiendo las montañas, atrapando
a la gente como en un campo de batalla. Nadie ve al prójimo, no
se puede reconocer a la gente desde el cielo. Los dioses se
aterraron por el diluvio y, retrocediendo, subieron al cielo de Anu.
Los dioses se escondieron como perros acurrucados contra el muro
exterior. Istar gimió como una mujer en sus dolores de parto. Seis días
y seis noches sopló el viento del diluvio, mientras la tempestad de sur
barrió la tierra. Al llegar el séptimo día, la tempestad del sur
portadora del diluvio amainó en la batalla que había disputado
como un ejército. El mar se aquietó, la tempestad se calmó, el
diluvio cesó. Contemplé el tiempo: la calma había vuelto a la arcilla.
El paisaje era como un tejado llano.
http://www.formaciondidactica.com/m-mesopot.pdf - Referencia